La cooperativa asocia a cerca de un centenar de productores y productoras apícolas, de la provincia de Formosa (en las localidades Espinillo, Boedo, Ibarreta, Laguna Blanca, Las Lomitas, Pozo del Tigre, San Martín II y Siete Palmas) y del Norte de Santa Fe (Los Laureles, Reconquista y Romang), organizados grupalmente tanto para la producción como para la comercialización y la asistencia técnica, lo que le valió en el año 2009 una Mención Especial de la Fundación ArgenINTA por nuestro trabajo en Producción Asociada y Certificación de Comercio Justo (FLO) en miel.
Desde ese año se vende y exporta miel convencional con certificación de comercio justo (Fairtrade) a países como Alemania y Japón. Entre las tipologías de mieles que se cuenta esta la miel monofloral de girasol, mieles de islas del Río Paraná, mieles de pradera y mieles del Monte de la región del Gran Chaco Sudamericano. Estas ultimas han sido reconocidas por su calidad y premiadas con el 3° puesto de miel convencional en el concurso del Congreso Mundial de Apicultura Orgánica 2012, realizado en Chiapas, México.
El sistema fairtrade no sólo certifica las condiciones de calidad del producto, laborales y ambientales, sino que también garantiza que los productores reciben un pago justo y que están organizados de manera democrática.
En los últimos 20 años el Comercio Justo ha crecido enormemente. En algunos países ya cuenta con más del 20% de la cuota en algunos productos. Y desde el 2008 la cantidad de consumidores que eligen productos de Comercio Justo viene creciendo un 22% anual.
El pago adicional en cada kilo de miel de un premio (o prima), por parte de los importadores, permite que se vuelque en nuevas inversiones colectivas para el mejoramiento tanto del trabajo, como la calidad de vida de los socios y socias. Se han realizado mejoras en la infraestructura de trabajo, como inversiones en la gestión comercial y actualmente se planifica la construcción de un deposito de acopio para la exportación.
Actualmente la cooperativa se encuentran en un proceso continuo de mejora de calidad, tipificando sus mieles e implementando la producción orgánica, como desarrollando nuevos mercados para sus exportaciones.
Desde ese año se vende y exporta miel convencional con certificación de comercio justo (Fairtrade) a países como Alemania y Japón. Entre las tipologías de mieles que se cuenta esta la miel monofloral de girasol, mieles de islas del Río Paraná, mieles de pradera y mieles del Monte de la región del Gran Chaco Sudamericano. Estas ultimas han sido reconocidas por su calidad y premiadas con el 3° puesto de miel convencional en el concurso del Congreso Mundial de Apicultura Orgánica 2012, realizado en Chiapas, México.
El sistema fairtrade no sólo certifica las condiciones de calidad del producto, laborales y ambientales, sino que también garantiza que los productores reciben un pago justo y que están organizados de manera democrática.
En los últimos 20 años el Comercio Justo ha crecido enormemente. En algunos países ya cuenta con más del 20% de la cuota en algunos productos. Y desde el 2008 la cantidad de consumidores que eligen productos de Comercio Justo viene creciendo un 22% anual.
El pago adicional en cada kilo de miel de un premio (o prima), por parte de los importadores, permite que se vuelque en nuevas inversiones colectivas para el mejoramiento tanto del trabajo, como la calidad de vida de los socios y socias. Se han realizado mejoras en la infraestructura de trabajo, como inversiones en la gestión comercial y actualmente se planifica la construcción de un deposito de acopio para la exportación.
Actualmente la cooperativa se encuentran en un proceso continuo de mejora de calidad, tipificando sus mieles e implementando la producción orgánica, como desarrollando nuevos mercados para sus exportaciones.
Dicho
de otro modo, se define el marco para que cualquier ciudadano pueda
autoabastecerse con la energía limpia que él mismo genere. Así, a partir
de pantallas solares o molinos eólicos cualquiera podrá generar su
propia energía tanto para luz como para calefacción, convirtiéndose en
lo que se ha denominado “autogenerador renovable”.
En
cuanto al costo de estas acciones sufragado con créditos del Nuevo
Banco de Santa Fe, en particular el que se refiere a los calefones
solares (que son fabricados en Argentina), el gobernador ha aclarado que
éste se recupera rápidamente con el ahorro de energía que procuran.
Estos calefones, que utilizan el sistema conocido como de flujo
indirecto, demandaron una inversión de 130 mil pesos.